viernes, 26 de mayo de 2023

Cansado, un poco. Carta I

La espera siempre fue una aliada mía, desde que lo intenté. No hubo nunca un compromiso mejor que este, mi espera.

Nunca volví a esperar tanto para ganar una partida, siempre falle, dándolo todo, perdí no jugando a nada, perdí desde el inicio.

Tengo ganas de no hacer nada, de dejar de hacer todo, cansado tal vez, o aburrido de todo, aburrido de nada. Me veo en el espejo y me aburro.

Porque no encuentro al que fui antes, no me encuentro en mi y tal vez sea un problema o es un atajo para dejarlo todo. Me cuesta un poco, me asustan un tanto, me asusta no encontrarme, ni ubicarme si me tengo.

Ya esto cansado, de mi, de ese el del espejo, de mi otro yo, de mi otro tonto yo. Estoy cansado de verme, cansado de reírme sin razón, cansado, un poco  de todos y de nadie.

Al final no lo sé, estoy cansado... Sin razón. Qué triste.

domingo, 21 de mayo de 2023

Qué te quedó de los dos?

Hasta hace un par de meses dejé de ordenar
tus cajones, dejé de hacer el lado de tu cama
y tus almohadas fuera de tu sitio.

Hace un par de meses, ya no llevo la cuenta
en el calendario,
dejé de marcar los días esperándote,
hace días que ya no son días
y ya comienza a escribirse esa historia
sin ti a mi lado,
con la tinta de tu olvido,
en las hojas de mi alma, en sus alas,
comienza a escribirse mi historia
con sus batallas, sus victorias
y todas sus derrotas,
ahora sin la princesa de los cuentos,
comienzan mis días sin ti.

Y acabo de darme cuenta de ello,
hoy dejé de limpiar tus rincones,
tiré tus zapatos a la espalda del armario
y se asoman reprochándome el momento,
borré las fotos del celular y del ordenador,
si es que no lo hizo antes que yo,
acabo de olvidar las fechas y cumpleaños,
qué suerte la mía, no todo es fatal.

Supe controlar la ansiedad que era
la que me mataba por momentos,
la que me impulsaba a escribirte siempre
y acabo de acordarme que lo hice ayer,
creo que quiso una reconciliación
entre nuestros miedos y temores,
porque eso es lo que quedó de los dos,
tirados, exhaustos en el camino,
nuestros miedos,
vencidos por un futuro incierto,
vencidos por nuestras ganas
de quedarnos quietos, sin nosotros,
vacíos, rotos, es lo que quedó.

Me quedó, al lado, esa suerte miserable,
ese talento de perderlo siempre todo
apostando hasta mi alma.

Me quedó, al lado, ese deseo de vivir de nuevo,
ese deseo de sonreír en el espejo,
de verte dormir, de verte caminar.

Me quedó al lado, mi peor versión,
mi peor enemigo,
me quedó todo lo malo,
todo lo que no tiene sentido,
y hasta hoy me preguntó...

De mi, de los dos, de todo este tiempo...
Qué te quedó de los dos?



martes, 16 de mayo de 2023

No aquí

Me dibujaste nuevamente un par de cruces en los ojos, te cruzaste con tus nubes oscuras para hacer llover mi presente y tocaste como braille mi alma destrozada.

Vi mil veces mis esperanzas tropezar con la misma piedra, contigo, con tus dudas,
con tu juego, con tu maldito pasado,
y te reprocha el corazón?
Para tu objetivo, no.
Te reprocha mi vida?
Para tu comodidad, no.
No aquí.

Sentí un millón de veces
ese nudo en la garganta,
ese nudo en el pecho
como cuando sé la respuesta
y por no saber encajar en ningún lado,
me callo, opto por el silencio,
por el maldito silencio.

Acaso encajo entre tus alas?
Acaso encajo en tu burbuja?
No, no aquí.

Saltas sin paracaídas al vacío,
saltas a mi olvido, y no me duele,
te dejo en el pasado y esto es poco,
me alejo de tu historia
sin terminar ese libro,
sin ser leído, sin ser abierto,
porque lo cercano nunca te interesa
y me da igual,
saltas al vacío y te miro,
dejándote caer,
dejándote pasar,
saltas al vacío y me da igual.

Acaso encajas en mis alas?
Acaso encajas en mi burbuja?
No, no aquí.

viernes, 17 de marzo de 2023

Mi camino para ser diseñador.

Era el 2007 y estaba bastante harto del trabajo que tenía, de trabajar para otros, de no sentir pasión por lo que hacía y joderme mil veces yo mismo por aceptar tantos malos ratos.

Estaba bastante harto de seguir en lo mismo, consiguiendo trabajos donde no me encontraba, estaba harto de andar de estudio en estudio, de profesión en profesión, ya estaba harto de todo.

Un día me aparecí (así de la nada) en la oficina con mi carta de renuncia y, aunque no tenía un plan concreto, sabía que eventualmente lo resolvería, sabía que podía con todo, sabía que lo lograría. Decidí largarme al vacío, sin aviso, así sorpresivamente, me largué, y recuerdo ese momento, no sentí culpa de nada, solo quería llegar a casa a escuchar música y pintar, dibujar, cortar papeles para hacer un collage, hacer de todo, menos volver a aquel trabajo.

Posteriormente, pasó lo mismo con el instituto, recuerdo que cursaba el segundo ciclo de la carrera de electricidad, sí, también dejé de estudiar (anteriormente, años atrás, estaba ligado a los algoritmos y programación), lo dejé todo y me sentía de lo mejor, porque dejé aquella mochila pesada, veía todo con más tranquilidad.

Años después, conseguí ingresar a la carrera de arte y diseño, conseguí estudiar lo que tanto me gustaba y hasta ahora sé que fue lo mejor que me pudo haber pasado.


Y si no fue lo mejor, quién soy yo para decirme lo contrario?


lunes, 20 de febrero de 2023

Mis amigos, mi calvario

Página nro. 107. "Mis amig@s. Mi calvario"

Justo esta semana estaba a punto de subir un par de videos cantando, bailando o payasadas así, algunas fotos de lugares increíbles, algunas comidas y bebidas que he probado, formando algo así como un documental mío, como un buen recuerdo de lo vivido en este viaje, pero me cortaron ese momento de vacilo, como siempre, con sus malditas costumbres de joder, no sé por qué, como una especie de envidia, resentimiento, desazón o no sé qué mierda.

No tengo nada, de hecho, no tengo millones, ni más de veinte mil pesos en el bolsillo, no viajo cada año, no tengo un auto de lujo, ni patines, ni nada de lujos, nada de nada. Una vida sencilla, muy mía y muy valiosa, para mí. Sin joder mucho al resto, casi a nadie, con amig@s contados (creo que poco a poco van desapareciendo), tuve más de mil amig@s, creo que más, pero cada vez que pasa el tiempo me doy cuenta que me equivoco, no al elegirl@s, sino al aceptarl@s, al aceptarl@s en redes, en el celular, y claro, es como aceptarl@s a entrar a mi casa y que se fijen en todo, en el piso, en los muebles, en las cortinas, en todo y que jodan por todo, bueno, lo mismo me pasa hoy, ahora, siempre.

Qué lástima, gastarse el tiempo en reprochar, en señalar o divulgar opiniones que nadie pidió, esperar ese momento en el que comparto una alegría en redes o en WhatsApp, porque bueno a veces se me da por enseñar cómo me va, cómo estoy, qué hago, y es que también tengo a mi familia así, en redes, porque no todos manejan esas plataformas, muchos solo usan WhatsApp, pero qué rabia saber que están cerca de mi, en mi entorno, esos amig@s aún me saludan, me escriben,  qué mala suerte la mía, he bloqueado a much@s, tengo en lista un par más y no he aceptado a vari@s. Qué puta suerte la mía!!

Jamás jodo a los demás ni cuando escriben "Dios, gracias por todo", "Dios, esto va por ti, sin tí nada es posible..." Como si Dios tuviese Facebook, WhatssApp, como si Dios l@s va a premiar con un like. No l@s jodo cuando se olvidan tildes, cuando hablan hasta el orto, cuando escriben "Jente", cuando dicen "EndenantesChallenge", cuando escuchan su música de mierda, cuando ganan un partido de fútbol, cuando me cuentan de sus novi@s, cuando postean mensajes bajados de internet, cuando postean cojudeces en navidad, en sus cumpleaños, cuando son una especie de Shrek o Fiona con estilo, con sus peinados raros y todo eso, no jodo nada, nada de nada.

Y así, siempre me ha pasado, desde que tenía 17 y tuve mi primer trabajo, jodían porque era un maldito reparador de celulares, jodían porque ganaba plata, porque ganaba poco, jodían porque comentaba dónde comía, jodían porque salía a fiestas, porque me iba a la playa, jodían porque tuve novias guapas, jodían porque era flaco, jodían porque no compraba el trago, jodían por todo, por todo. Hoy sigue siendo igual, pero esta vez porque estoy de PUTA MADRE en Argentina, porque tomo Fernet en pleno sol, porque lo tomo en la noche, joden porque fumo un Habano en la piscina, joden porque fumo en el sol, porque fumo en pleno frío, porque estuve en el país que fue campeón mundial, porque me vacilo hablando como argentino, porque estoy casado, porque no tengo hijos, por compartir una foto comiendo chori, por postear lluvias, paisajes, jodas, me joden por no saber cómo hice para viajar, joden por joder y ya. Así son.

ME JODEN por tener todo lo que me gusta, todo lo que necesito y lo que me hace feliz. Eso hacen, joden por no estar ell@s acá, joden por no salir así, joden por ser esclav@s de esos putos trabajos que les dan de comer, joden por tener horarios, joden por ser obes@s, joden por ser fe@s, joden por ser bonit@s, joden poque trabajo en lo que más me gusta, joden porque dibujo, diseño y pinto, joden siempre.

Qué excelentes amig@s tengo. Gracias.
Son mi calvario!!

martes, 10 de enero de 2023

La Mary y yo

Mi Mary. Mi madre, mi jefa, mi todo, mi Nonna.
Qué mujer!! Qué tal vida tuve a tu lado, qué momentazos y qué amor me tuviste siempre...

Y qué dolor de cabeza te daba en el cole, en la juventud, en mis travesuras, pero seguro que lo hacía por llamar tu atención, y la tuve siempre.

Mi Mary, mi amiga, la que me guarda secretos y derrotas, la que me escribe al WhatsApp estando a mi costado, la que me hace el café exacto, la que me ve en la ventana cuando me voy, la que me envía canciones y videos de nuestros cantantes favoritos, pero sé que no habrá mejor voz que la tuya, tampoco mejor canción que tus arrullos mientras yo dormía de niño.

Te quiero ma'. Ahora en mis 38 no hay día que no recuerde mis momentos a tu lado, nuestras risas y salidas. No olvido nada de lo que me decías de niño, no olvido tus consejos, tus planes, tus deseos para mi, algunos los hice, otros están por lograrse y en todos ellos estás tú. Siempre.

Te quiero Mary. Mi Mary. 😥

Mi viejo y yo

Bien, encontré algunas fotos con él, con mi viejo, mi pá'. Casi solo nos tomamos fotos cuando salíamos en familia, solo en esos momentos, porque la mayor parte del tiempo siempre quiero hablarte, contarte algo, preguntarte y verte. Hoy me tomaré una foto contigo.

De pequeño era igual, corría para recibirte cuando volvías del trabajo, corría para ayudarte con tu maleta, corría para gritarte, corría para presumirte con todos, corría para abrazarte.

Ahora lo hago más lento, más pausado, supongo que por nuestros años, supongo que por disfrutar más ese momento, para hacerlo como que eterno... Ojalá y la vida fuese así, no? Eterna! 😔 Pero aprendímos a querer, aprendímos a adorar y a amar a las personas así, con rabia, con pasión y con todo lo que podamos, aprendímos a guardar momentos para siempre, ahora en redes, en la billetera, en el corazón. No existe rincón en el que no tenga una foto contigo, con mi madre y la familia.

De pequeño me molestaba, renegaba y pensaba, "por qué me corriges"? Por qué eres así? Por qué a mí? Ahora con 38, sé que lo hiciste porque me amabas, porque querías lo mejor para mí, lo mejor para tu primer hijo, para tu retrato, para la mejor versión tuya en niño. Espero, y sé que no, haber acertado en algo de tanto que me hablabas, espero haber completado alguna promesa tuya en mí, espero haberte alegrado en algo, espero haber hecho algo bueno alguna vez, espero que falten más planes tuyos por realizar, por mi parte, aún falta más tiempo, más proyectos, más vida.

Mi viejo, el héroe que siempre trabajaba 35 horas al días, al que veía escribir, grabar música en cassettes, que pegaba adhesivos de mi equipo favorito, el que ordenaba, limpiaba todo, el que me llevaba a sus partidos de fútbol. Mi viejo, mi Humberto, el Marino que me cuenta sus historias y se emociona, que me jode cuando hecho todo a perder, que me jode cuando no hago caso, que se alegra y se guarda la emoción en una sonrisa, el que en ese abrazo me quedaría siempre y lloraría, lloraría para que me deje estar ahí todo el día y así siempre.

Gracias por todo pá', gracias por mí, gracias por no bajar los brazos, gracias por no dejar nada de nada a medias. Gracias siempre. Gracias.

Mi abuelo y yo

Una de mis últimas fotos con mi abuelo. Y una de las pocas también, porque no le gustaba tomarse fotos, no le gustaba quedarse quieto mirando y esperando.

No le gustaba que lo joda cuando veía la tv, no le gustaba mi impuntualidad, el ruido de la pelota, de mi bici, ni mis tatuajes, ninguno de ellos, no le gustaba la bulla, tampoco el silencio, siempre tenía  preguntas, era curioso, si no me reía cuando hablaba con él no era normal, no era él.

Desde niño lo veía leyendo diarios, haciendo crucigramas o viendo la tv, de joven lo ayudaba (algunas veces) en sus trabajos, aprendía siempre de él, trabajaba y enseñaba, me levantaba temprano y a la fuerza, despeinado, bostezando y despistado aún por el sueño estaba junto a él para su trabajo, siempre andaba apurado y renegando, con esas ganas interminables, así lo recuerdo a mi abuelo, siempre.

Tantos recuerdos que uno lleva consigo siempre, tanta vida al lado de personas inolvidables, tanto cariño, eso no se olvida. El cariño que le tuve a mi abuelo, no se olvida.

Ahora, con esas fuerzas, con esas ganas, se recupera, lucha, con sus años, con su vida. Y aunque la vida sea así, a veces dura, difícil y jodida, uno se enoja, se entristece, porque los años pasan y las personas que más queremos nos van dejando, eso jode.

Mi abuelo, ninguna palabra me quedó en el aire, todo se lo dije, solo que a mi manera. Gracias, mil veces, miles de veces, gracias por todo, por las historias, los chistes, el cariño, las propinas, los cumpleaños, por las tantas veces que renegaste por mi, por los consejos, por todo. Gracias millones de veces más. Por todo.

Te quiero abuelo. Y es poco. Pero, te quiero.