lunes, 21 de septiembre de 2009

...Cómo se cambió

...Cómo se ha cambiado, ahora que ha pasado mucho tiempo
no se notan las huellas en el camino, se desvanecen poco a poco,
se pierden, se borran o se pasa por encima de ellas.

Mientras se quedan atrás, olvidadas, hay dos que intentan no encontrarse,
no mezclar sus historias y quedarse inertes
cuando las miradas por sí solas se intercambian.

Se gastan los últimos suspiros hacia el viento,
se desperdicia el "adiós" sin ningún sentido
y cada uno se pierde en el olvido.

Con las horas contadas se revisan los escombros del pasado
que se fue y notan que quedaron algunos momentos incompletos,
besos aún con la cinta y la dedicatoria,
corazones reconstruídos y algunos con heridas.

Flechas con un destino final, canciones entrecortadas
y latidos detenidos obligados a quebrarse.

Se ha cambiado de nombre, de cuerpo, de dueños y de sueños,
de risas y de caricias y el lugar ya lo ocupan terceros,
son visitantes, y lo saben, pero concilian a veces los sueños inquietos,
colorean los besos grises y amoldan el alma en medio de la soledad.

Se afina ya la voz para una nueva bienvenida,
se alistan los abrazos y las caricias,
se acomoda el espacio para los nuevos inquilinos,
y se apartan los malos momentos para poder aparentar estar como nuevos,
para que capten la idea de esperanza y para que encuentren un refugio
y no se marchen a pesar de tener el corazón aún en obras.

Cómo se cambió
LA FORMA en que mirában el futuro,
LA MANERA de pronunciar sus nombres,
EL ESTILO al caminar sabiendo que se observan,
EL PACTO que no necesitaban firmar para sellar sus almas,
EL MOMENTO exacto para regalar algún beso alocado
y cómo cambiaron esa historia que no tenía final,
esa historia que se aferraba a sus manos limpias,
a sus espaldas marcadas por los rasguños
cuando se perdieron en sus paraísos.

Podremos olvidar de alimentar a nuestra alma,
podremos olvidar de darle las buenas noches a nuestros corazones,
olvidar que dejamos encencidos los latidos en algún lugar,
pero no olvidaremos que alguna vez fuimos uno solo,
que dentro de poco seremos ajenos,
que iremos de la mano y no de una sino de miles de personas,
que quedaremos en el pasado así como nuestras huellas,
pero si duró poco y fue grandioso, no se olvidará
y si fue mucho entre otras cosas y valió la pena,
eso no se olvida. Lo sabemos.