jueves, 14 de noviembre de 2019

El Tío Vocho

A penas se abren las persianas, el destello de luz abre camino para comenzar el rumbo, con los ojos entre abiertos, con una taza de energía (café), con las converse y mochila pesada, llevando siempre lo fundamental; lápices, borrador, pantonera, sueños, bitácoras, sharpies, entre otros, miro de lejos al Tío Vocho y comienzo a caminar hacia él.

Levanto la tapa del motor, confirmo algunos cables conectados, líquidos de algunas partes, aceite y frenos.

Me invita a sentarme, a mirar sobre el retrovisor, a bajar las ventanas y a encenderlo, pero, por un momento olvidé lo más importante, lo más crucial para él, para mi, para todos, el tío Vocho está enfermo, hasta hace unos pocos días lo repararon, y lo olvidé por completo.

Tenía tanto que no me asomaba desde la ventana del tío Vocho, tenía tanto que no movía aquellas llaves, el asiento, los espejos, hace tanto que no sentía el traqueteo del motor y las miradas que robaba cuando por las calles recorría ese escarabajo azul... El Tío Vocho.

martes, 12 de noviembre de 2019

Nuevo camino (de tantos recorridos)

Tantos pasos temblorosos, inciertos y tan desesperados por alcanzar la cima, recorriendo pasillos oscuros, abriendo algunas puertas y cerrando otras tantas. Abrazando sueños y proyectos nuevos, planes negativos y algunos otros provechosos pero siempre con la fe puesta en cada estación, en cada lugar donde descanso y cuando comienzo una nueva etapa.

Justamente es en esta nueva en la que hoy dedico el tiempo necesario para entregar lo que me apasiona y lo que más me sale bien, el arte.

Eso que siempre hice pero que nunca aprendí a aceptar (tiempos de estudiante) por distraído o desorientado. Pero que finalmente me hace estar completo, ocupado, con ganas de aprender un poco más y demostrar que no solo es la acción de sentarse en un computador y tratar de pulsar el mouse tantas veces se pueda para convertir trazos en objetos coherentes, o darle vueltas a fotos o piezas hasta llegar al "diseño correcto", sino que es el momento entre el diseñador y su pasión, los colores y armonías, vectores y funciones... Entre otros más. Sin duda, en estos momentos no podría perder el tiempo lamentándome de las decisiones que tomé o de las que tomaré en la siguiente estación, lugar o momento, "seguiré boceteando y graficando, dibujando trazos y perdiéndolos entre colores y formas porque es lo que yo hago, arte", sin sellos ni medallas, sin trofeos ni renombre... Tan solo arte.