
A usted casi se le olvida,
a usted de tanto andar cambiando de equipaje,
de lugares, de estación y de disfraces.
A usted que de pronto se perdió por aventurero,
por postergar algunas bienvenidas
y adelantándose a muchas despedidas desmerecidas,
y todo por abandonar lo cotidiano.
La primavera puede ser la tierra anhelada,
el lugar irrechazable, ese del que a menudo se habla
pero se desconoce totalmente,
así como cuando se habla de ese vicio propio de "querer"
y no poder confesarlo, como negar lo que ya existe.
Puede llegar a ser un estado de ánimo, como dicen algunos,
un estado nuevo, de reinicio, de volver a levantarse
después de las casi cien mil caídas al vacío,
como esconder las heridas o limpiarlas,
así sean tan profundas y marcadas,
así sean imborrables y así sean sin querer.
Esta estación cae sobre cada uno de la manera que pueda,
para lograr tocar cada rincón y poder fortalecer al más débil,
busca con ello romper las cadenas de lo pasado
y encontrar otros moldes para alas nuevas
y peinarlas para un nuevo viaje, si es que se tiene suerte.
Sin duda, la primavera trae aires nuevos para el espíritu,
es la que cuida los mejores sueños y deseos,
y se convierte en la compañera fiel que acompaña en el camino,
y es cómplice de todos los secretos.
Por tu parte, trata de abrir las ventanas de lo incierto,
arroja las pocas cortinas que quedaron en lo oscuro
y trata de abandonar el traje del "olvido"
y no intentes pasar por encima de ella,
que no se entere que aún estás en construcción
y que alguna pena te desequilibra,
dale la espalda a ese interminable "hasta pronto"
y que sea sólo un complemento aquel "adiós".
La primavera no abandona y se niega a retirarse,
si hoy comienzas en puntillas hazlo pero en silencio,
si hoy lo haces así, se lo dices tú!!!
woOdy