Bien, encontré algunas fotos con él, con mi viejo, mi pá'. Casi solo nos tomamos fotos cuando salíamos en familia, solo en esos momentos, porque la mayor parte del tiempo siempre quiero hablarte, contarte algo, preguntarte y verte. Hoy me tomaré una foto contigo.
De pequeño era igual, corría para recibirte cuando volvías del trabajo, corría para ayudarte con tu maleta, corría para gritarte, corría para presumirte con todos, corría para abrazarte.
Ahora lo hago más lento, más pausado, supongo que por nuestros años, supongo que por disfrutar más ese momento, para hacerlo como que eterno... Ojalá y la vida fuese así, no? Eterna! 😔 Pero aprendímos a querer, aprendímos a adorar y a amar a las personas así, con rabia, con pasión y con todo lo que podamos, aprendímos a guardar momentos para siempre, ahora en redes, en la billetera, en el corazón. No existe rincón en el que no tenga una foto contigo, con mi madre y la familia.
De pequeño me molestaba, renegaba y pensaba, "por qué me corriges"? Por qué eres así? Por qué a mí? Ahora con 38, sé que lo hiciste porque me amabas, porque querías lo mejor para mí, lo mejor para tu primer hijo, para tu retrato, para la mejor versión tuya en niño. Espero, y sé que no, haber acertado en algo de tanto que me hablabas, espero haber completado alguna promesa tuya en mí, espero haberte alegrado en algo, espero haber hecho algo bueno alguna vez, espero que falten más planes tuyos por realizar, por mi parte, aún falta más tiempo, más proyectos, más vida.
Mi viejo, el héroe que siempre trabajaba 35 horas al días, al que veía escribir, grabar música en cassettes, que pegaba adhesivos de mi equipo favorito, el que ordenaba, limpiaba todo, el que me llevaba a sus partidos de fútbol. Mi viejo, mi Humberto, el Marino que me cuenta sus historias y se emociona, que me jode cuando hecho todo a perder, que me jode cuando no hago caso, que se alegra y se guarda la emoción en una sonrisa, el que en ese abrazo me quedaría siempre y lloraría, lloraría para que me deje estar ahí todo el día y así siempre.
Gracias por todo pá', gracias por mí, gracias por no bajar los brazos, gracias por no dejar nada de nada a medias. Gracias siempre. Gracias.