Hay historias que se esmeran por contarse con detalles, hay otras que terminan sin empezar, algunas grises y otras con destellos de color. Pero siempre cuentan algo. Él tiene ese sentido, ese sentido de atrapar a todos en su viaje, en sus recorridos, en sus derrotas, en sus victorias y en sus sueños, en sus sombras, en lo abstracto.
Los transporta a las galaxias, a lo infinito, a su locura, a su cordura. Odiaban sus rincones, cuando de espaldas contra todos sonreia, cuando amoldaba sus reflejos, cuando dibujaba con las sombras formas extrañas, cosas sin sentido.
A veces, se perdía en esas sombras, creando sus historias en silencio, porque el silencio también tiene respuestas. Él las buscaba hasta el cansancio, quería aceptar su realidad, otras veces repudiaba su locura. Él, tan gastado y abrumado, se esfumaba entre el tabaco, así gris y pálido, tan frío y acabado, se esfumaba sin sentido, sin aliento y sin despedida.

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