domingo, 9 de febrero de 2020

Sin meas culpas

La gran facilidad de desprenderte de las culpas, de cegarte insensatamente, de dar la media vuelta a la primera subida de voz al saber que perderías esa pelea, hace que al igual que tu ego y tu egoísmo crezcan sin cuidado, crezcan sin temor y pisoteando a los demás, sin importarte un pimiento que al hacerlo tirabas por la borda tu imagen de "niñ@ buen@". Porque entre las sombras de un descuido lanzas dardos, observando y desordenando, culpando siempre al resto, culpando siempre ese pasado.
Cerrando ahora puertas que con poco esfuerzo y sin sudor te abrieron rumbos mal agradecidos, lugares que te acogieron sin merecerlo, destruyendo puertos donde tu figura descansaba, siempre con completa tranquilidad y con plena seguridad.

Es esa, tu gran facilidad de ahora que no hacer mea culpa, de no culparte a ti, de no culpar tus pésimos logros, tu falta de amor propio, la que hace que ante todo los señales a ellos, a todos, culpándolos a ellos, de no dar tus propios pasos, de no construir tu propio espacio, sin darte cuenta que haces tu propio funeral incluyendo a tu estúpido egoísmo.

No hay comentarios: